¿QUÉ OCURRE AL TENER PESADILLAS?

Escenario onírico peligroso

En la vida todo tiene una cara “A” y una cara “B”… incluso los sueños.

El subconsciente mueve los hilos para brindarnos experiencias que aportan diferentes sensaciones. Algunas de ellas vienen cargadas de optimismo y bienestar, otras, en cambio, se presentan como un verdadero desafío al poner a prueba a nuestro estado de ánimo mediante sus retorcidas artes.

Consideradas las antagonistas oníricas por excelencia, las pesadillas no persiguen atormentarnos. Pese al rechazo que generan, pueden servirnos para descubrir nuestros temores más ocultos y, en consecuencia, hallar formas de superarlos y que dejen de afectarnos tanto en la consciencia.

Reacciones humanas a los malos sueños

Según la persona, es posible que se den respuestas diversas a la hora de experimentar dichos episodios. Basándome en mis propias vivencias, he notado una evolución curiosa con el paso de los años.

Al principio, siempre que sufría un mal sueño, por algún motivo mi mente lo advertía con relativa rapidez y permitía que me despertara en el acto gracias a ese mecanismo de defensa. Era como si contara con un sistema de protección muy eficaz que se negaba a someterse al dolor psíquico.

No obstante, lo que suele sucederme ahora en esos casos, es que la naturaleza del sueño hace que lo confunda con la realidad y que burlarlo comporte un esfuerzo significativo. Aunque trate de gritar para resistirme y regresar al mundo consciente, a mi mente le cuesta trabajo salir de la ensoñación, cosa que me causa temor.

Esa pauta se ha repetido recientemente. Una de las consecuencias del insomnio que padecía y del que te hablé en la pasada publicación del blog es ser sensible al incremento de los malos sueños. Cuando estos han tenido lugar, me ha sido difícil evitarlos.   

El porqué de una parasomnia común

Mujer amordazada pesadilla

Tener pesadillas, lo cual no debe confundirse con el terror nocturno, menos preciso, habitual en fases del sueño poco profundas y del que raramente retenemos el contenido, se produce por un amplio abanico de factores.

El insomnio es uno de ellos pero, tal como se indica en este artículo del Grupo Hospitalario Vithas, las causas abarcan desde el estrés o la ansiedad a malos hábitos alimentarios y de mera rutina.

Aunque los expertos apuntan que aquello que vemos en las pesadillas a lo largo de la fase REM guarda relación con problemas ocasionados durante los últimos días, también puede darse que estos integren traumas subyacentes que nos marcaron en el pasado y cuyo recuerdo continuamos arrastrando.

Por abstractos que sean, enmascaran un significado y al interpretar sueños logramos conocernos mejor a nosotros mismos.

¿Qué esconde ese trastorno?

Si bien está claro que cada individuo es un mundo, la especie humana comparte una serie de inquietudes a nivel general que se ven reflejadas en el contenido de los malos sueños.

La clasificación realizada por el portal web Choosing Therapy distingue entre las de carácter más físico y aquellas que se centran en el terreno psicológico.

Las pesadillas donde el peligro reside en la amenaza física incluyen persecuciones, agresiones, catástrofes naturales, enfermedades y accidentes o la aparición de animales salvajes. En cuanto al ámbito de la psique, ciertas preocupaciones globales se enfocan en los conflictos personales y laborales del día a día; encontramos ejemplos en las relaciones amorosas, familiares y de amistad, las aspiraciones profesionales y el miedo al fracaso, además de la exploración de incógnitas vinculadas al sentido de la existencia.

Un factor diferencial

Entorno onírico abstracto

La frecuencia de mis pesadillas ha aumentado a raíz de las fases de insomnio atravesadas estas semanas y la intensidad de tales visiones hace que las recuerde con mucha nitidez. Sin embargo, son tan ambiguas y complejas que resultan inclasificables. Y creo saber la razón.

Meses atrás, contaba en este blog la incursión de un personaje desconocido que aparecía en mis sueños. Ese hombre, al que acepté como guía espiritual, está presente en mis malos sueños aunque no le perciba con claridad. Sospecho que posee el poder de alterarlos a su antojo, situación contradictoria. Su objetivo nunca ha sido hacerme sufrir sino que parecía que quisiera revelarme algo.

¿Qué buscará con este cambio de patrón onírico? Sin duda, esos sueños tienen una finalidad importante que necesito averiguar.

¿Acostumbras a tener pesadillas? ¿Cómo reaccionas a ellas? ¿Identificas su contenido con la clasificación mencionada?

Puedes compartirlo conmigo dejando un comentario.

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