PARÁLISIS DEL SUEÑO… CUANDO EL CUERPO SE DETIENE

Abres los ojos experimentando una sensación fuera de lo común. Tu cabeza te dice que has vuelto al mundo material aunque una voz interna lo duda. La oscuridad ya no es igual que antes… parece esconder algo aterrador. Una sombra, un susurro: una presencia.
Intentas moverte pero tus articulaciones no responden, se niegan a obedecerte. La falta de entendimiento impulsa al miedo y este alimenta a la ansiedad. Cuando crees que el pánico ganará la partida, rememoras lo ocurrido para dar con el contexto de aquello que estás viviendo. Sigues en la cama, tu mente ha despertado, sin embargo, el cuerpo todavía no lo ha hecho.
Así se produce lo que conocemos como “Parálisis del sueño”, un fenómeno que, pese a comprender un período de tiempo muy breve, puede resultar alarmante e incluso traumático. El temor se acentúa especialmente al padecerlo por primera vez.
¿Estás al corriente de lo que comporta?
Entre sueño y vigilia
Los episodios de parálisis del sueño se dan tanto al acostarnos como al despertar, ya que suceden en ese limbo confuso donde nos hallamos entre la inconsciencia onírica y la racionalidad terrenal.
En esa fase de transición, en ocasiones percibimos un desajuste que nos afecta a nivel psicológico y potencia el desconcierto por un instante. La mente capta lo que se desarrolla a nuestro alrededor pero, en el momento en que el cerebro pretende dar órdenes al cuerpo, este permanece inmóvil, como si continuara dormido.
Lo dicho se vincula con el sueño REM y, si estás familiarizad@ con la práctica de la que te hablé en el blog anterior quizá sepas que la coincidencia de ambas es más que probable, puesto que la lucidez onírica facilita que el fenómeno se manifieste. La psicóloga Elena Sanz apunta que si sufrimos una experiencia de esta índole, lo recomendable es mantener la calma y recurrir a pensamientos positivos o técnicas de relajación, convenciéndonos de que no habrá consecuencias perjudiciales a largo plazo.
¿Por qué una persona se queda paralizada?

Antes de haber realizado investigaciones empíricas, fueron muchas las teorías formuladas en torno a la parálisis del sueño. Algunas de ellas se alejaban de la lógica, valiéndose del componente extraño y, a priori, inexplicable que la caracteriza. Llegaron a plantearse el interpretar los sueños de los sujetos para buscar respuestas que resolvieran el misterio.
Curiosamente, al vivirlo, aun considerando el poder ilusorio de la persona, esta suele estar convencida de que el escenario que la rodea es veraz. En este artículo, los expertos indican que el individuo puede sentir fuerzas externas actuando sobre su anatomía, desde alguien que le dificulta respirar hasta un ente que le presiona el pecho. Todo parte de la misma causa.
Hay malos hábitos que nos vuelven más propensos a tener parálisis del sueño. En la lista mencionan dormir una cantidad de horas insuficiente, no descansar bien, sufrir estrés, ansiedad o trastornos psicológicos graves como la depresión, además de consumir fármacos. Es importante corregirlos con el objetivo de ponerles fin.
Lo que ocurre a nivel interno
Debido a sus propiedades, cabe puntualizar que la parálisis del sueño se clasifica dentro del ámbito de las parasomnias, conductas anómalas que tienen lugar al dormir.
Aunque el modo de percibir lo acontecido durante estos episodios depende de cada uno, los estudios han logrado concluir en la existencia de tres estados o factores que se repiten.
Elena Miró, profesora de la Facultad de Psicología de Granada, los define:
-El factor intruso: se produce cuando la persona piensa que hay una presencia amenazante en la habitación, llegando a verla y escucharla de manera difusa.
-El factor incubus: quien lo padece cree que algo o alguien le oprime el pecho, le impide respirar o lo toca directamente.
-El factor de movimiento ilusorio: el individuo siente como si su alma abandonara el cuerpo y tuviera la oportunidad de volar, adquiriendo una percepción espiritual.
Un caso paranormal o ficticio

Años atrás, se contempló la posibilidad de que las vivencias mencionadas se correspondieran con hechos sobrenaturales. La teoría más extendida es la de los íncubos y súcubos, demonios que influyen en las personas mientras estas duermen.
Las hipótesis inspiraron la creación de piezas audiovisuales como la película Mara (2018), la serie La Maldición de Hill House (2018), adaptación de la novela de Shirley Jackson, o el documental The Nightmare (2015).
¿Te interesa el tema de la parálisis del sueño? ¿La has experimentado?
Puedes contármelo en comentarios, aquí o en el reel que publiqué acerca de ello.